miércoles, 24 de octubre de 2012

Sant Boi en contra de sus trabajadores


Lo primero que quiero hacer desde estas líneas es agradecer las múltiples muestras de apoyo que estamos recibiendo de muchos vecinos. Sus ánimos para seguir con nuestro trabajo en Sant Boi ante la complejidad de enfrentarse a una estructura de poder fomentada en el amiguismo, el enchufismo y el ocultismo durante más de 30 años no es fácil. Se que son muchos los que están abriendo los ojos ante el actual gobierno capitaneado por Jaume Bosch (PSC) y Luís Pérez (ICV), conjugado con una oposición que se ha mostrado inoperante en las últimas décadas. Somos conscientes de nuestro efecto revulsivo y sabemos que nuestra capacidad de influencia es cada día mayor, lo cual favorecerá a todos nuestros vecinos.
En el último pleno pude observar de primera mano una de las primeras mentiras que se atribuye como piedra angular en este gobierno municipal, el ser un gobierno de izquierdas. Yo hace años que abandone esa absurda definición de izquierda y derecha, apuesto por actuar con sentido común al servicio de los ciudadanos, que es en definitiva lo que quiere la sociedad. Nuestra gente está aburrida de interminables adjetivos que solo sirven para que izquierda y derecha se hayan repartido el pastel durante las últimas décadas. Como comentaba, una amplia representación de los trabajadores municipales acudieron al pleno municipal ante el estupor del resto de fuerzas políticas, la denuncia era clara, el gobierno municipal quiere aplicar un convenio nuevo a los trabajadores municipales mucho más allá de lo exigido en la reforma laboral, la misma reforma laboral que después sus formaciones políticas critican, pero que no tienen ninguna duda en aplicar en su máxima expresión haya donde gobiernan. Como pueden ver un verdadero acto de hipocresía y cinismo político.
Hoy no voy a hablar de la discutible estructura laboral municipal, donde existen muchos departamentos en los que habita más personal directivo que el propiamente técnico, pero si quiero para finalizar comentando el caso de la Policía Local con cierta preocupación. Hace unos meses desde Plataforma per Catalunya (PxC) denunciamos la precariedad en la que trabaja nuestra Policía Local, que llegó disponer de solo dos o una patrulla en cada turno. Después de nuestra denuncia se agruparon servicios y aumentó el número de dispositivos en la calle, aunque consideramos que se necesitan más efectivos, un hecho que no es una percepción sino que se avala con la ratio recomendada por la Unión Europea. Más tarde llegó el estado inoperativo de las radios de comunicación, al final también se han cambiado pero ha empeorando su usabilidad. Desde PxC creemos que con una inversión de tal calibre es necesario reflexionar un poco más sobre el material en el que se invierte, la renovación del un material material tiene que servir para facilitar el trabajo y mejorar su agilidad. Pero lo que más nos preocupa, es la presión que se ejerce para que los agentes aumenten la recaudación vía multas, una cuestión que demuestra que no se realiza por una tarea preventiva o para mejorar la seguridad en la ciudad, sino por pura recaudación. En fin, todo un despropósito.